Cuando el tiempo pasa se lleva con el muchisimas cosas que en ocasiones no estamos seguros de querer perder. Necesitamos un espacio que nos acostumbre a la situacion, un momento que nos regale la calma y el saber estar ante determinadas situaciones. A veces las palabras duelen mas que cualquier golpe, darte cuenta de que has compartido grandes frases y que despues se vuelven en tu contra para apuñalarte el corazon y hacer el dolor mas grande. Cuando ese sentimiento de malestar te ocupa por completo, nos convertimos en una especie de cumulo de ideas que poco a poco se hacen mas y mas grandes hasta por completo acabar con nosotros. Tendemos a la supervivencia, a recorrer parte por parte nuestra vida y nuestros pensamientos para de una forma u otra acabar hundidos en lo mas hondo de nuestra memoria y sin querer nos dañamos a nosotros mismos comportandonos asi. Una sonrisa, una carcajada, duelen cuando uno mismo no se encuentra bien, cuando todo se centra en un punto de tu estomago y se comprime poco a poco hasta dejarte sin aliento para respirar. Lamentablemente esa supervivencia cada dia se convierte en un reto mas y mas complicado que nos impide esbozar una sonrisa en nuestra cara, o simplemente nos impide seguir hacia adelante.
La felicidad se forma de instantes, de momentos en la vida que nos devuelven la alegria de seguir y la necesidad de continuar por muy largo que se presente el camino,sin embargo la superacion es algo que se consigue con el tiempo y con la compañia, y las lagrimas, es algo que no seca el recuerdo, sino que se pierden entre las sabanas ocultandose para no contagiar la tristeza.
Laura
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