domingo, 19 de abril de 2015

Aunque me aleje, escucho de cerca

Mañana hablaremos del mundo por ser quien es, perderemos el tiempo contando historias pasadas y viviremos un futuro que construimos en nuestro presente. Seremos parte del recuerdo de unos pocos (o de unos muchos, nunca se sabe) y creeremos que lo que tenemos en un instante no lo volveremos a recuperar. Nos quejaremos de la lluvia, de la gente, de la vida... seremos breves suspiros respirados por otros y quizá hasta seamos alguien importante.

Dormiremos menos, aunque es posible que soñemos más. Perseguiremos cualquier cosa que se nos ponga por delante, desde el tiempo hasta una sombra que un día fue persona. Los cambios serán los mismos, pero también las rutinas. Nos preguntaremos si hicimos bien en dejar pasar el tren, si tomamos la decisión correcta cuando tuvimos que coger la maleta e incluso nos preguntaremos por qué nos preguntamos estas cosas. Robaremos besos, provocaremos lágrimas, nos enfadaremos de rabia, impotencia... repetiremos la historia, nuestra propia historia. Dejaremos por escrito lo que pensamos, o mejor dicho, lo que no nos atrevemos a decir en voz alta. Buscaremos ese refugio como forma de gritar en silencio y sin quererlo la gente nos escuchará. 

Viviremos por y para contar recuerdos. Para debatir entre nosotros si fueron buenos o malos, para escuchar opiniones y poder criticarlas. Saborearemos esos recuerdos de distintas formas, pasando de un dulce a un amargo y deteniéndonos en un agridulce, e incluso repetiremos para tener constancia de ello. Susurraremos cientos de palabras y solo algunas se grabaran para ser contadas. 

A veces dejaremos de escuchar para empezar a sentir y otras lo haremos para que el sentimiento no empiece. Romperemos las reglas, nos saltaremos las normas y a veces hasta seremos un poco idiotas sin tenerlo planeado. Cambiaremos y haremos que cambien, a veces porque no queda más remedio y otras porque el modo "sinapsis" lo tendremos bloqueado y aún después de todo este enredo, seguiremos preguntándonos por qué.



Confirmaremos que somos alguien cuando no haya nadie y aún así tengamos algo que contar.

MLW.

jueves, 16 de abril de 2015

Una canción para cada situación

Empecé a recordar cosas del pasado, cogí una carta y la empecé a leer recordé aquella conversación que hizo que me despertara del ambiente en el que andaba inmersa:


-¿Estás bien? Te noto tensa
-Si, creo que el día ha sido muy largo. A veces pienso que hay días programados para que salgan mal. De esos en los que te levantas y ya sabes que no va a ser bueno ¿me entiendes?
-Creo que no del todo. En mi opinión los días son malos si tú quieres que lo sean
-Puede ser... lo cierto es que últimamente hay mas días malos que buenos. Creo que necesito reprogramar el año, volverlo a empezar y cambiar todo aquello que no está bien ahora mismo, ¿sabes la de gente que pasa por mi lado y no conozco? quizá sería el momento de hacerlo, de ir presentándome a cada persona que pasa por mi lado.
-Estás loca, ¿no tienes suficiente?
-Suficiente nunca es bastante. A veces necesito más y eso me da miedo
-No hay quien te entienda, dices que quieres algo pero que te da miedo, ¿existe algo más contradictorio? 
-No me entiendes porque tu eres así, a todo el mundo le da miedo algo, la oscuridad, las tormentas, las arañas.. el miedo forma parte de nosotros, nos oprime y nos convierte en alguien que no somos, y a mi me da miedo que no quieras entenderlo.
-¿Insinúas que me tienes miedo?
-No, lo que me asusta es no tenértelo

Y es desde entonces por miedo a no tenerlo, nunca miro debajo de la cama a ver si hay monstruos, porque lo que ahora me asusta no es el miedo, sino su ausencia.



miércoles, 15 de abril de 2015

Si el mundo está del revés, habrá que buscar cordura

Tomar decisiones es complicado, tomarlas a cerca de uno mismo.. todavía más. ¿Qué se puede hacer de aquí en adelante? ¿Está todo tan claro como nos hacen creer?. La verdad es que todo está patas arriba. Las decisiones iniciales acaban siendo las últimas, los propósitos, las ambiciones y las intenciones se acaban desvaneciendo hasta el punto de no recordar ni las que eran. 

Hay quien dice que si uno mismo se repite una y otra vez algo, acaba creyéndoselo y, en ocasiones, hasta lo acaba consiguiendo. Yo personalmente pienso que eso no existe, que no puedes convencerte de lo que quieres por repetirlo. De hecho prueba a decir muchas veces cualquier intención y creo que lo único que conseguirás es hacer todo lo contrario. La vida está hecha para los comprendidos, los incomprendidos que se preguntan el por qué de todo lo tienen complicado, que ¿por qué? porque no todas las preguntas tienen respuesta, de hecho, la mayoría no la tienen y es entonces cuando las decisiones se vuelven complicadas. Esa falta de respuesta crea la incertidumbre y de ahí nace la duda. Pero no solo dudamos en este aspecto, dudamos de todas y cada una de las decisiones que tomamos, por pequeñas que sea, y es un hecho que jamás sabremos si la opción escogida era la mejor.

Paulo Cohelo dijo: 
"Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás diciendo correctamente"

Creo que quería decir eso de "vive el momento, que las preocupaciones llegan solas" y lo cierto es que tiene razón. La duda existe, nos acompaña, nos da la mano y hasta las buenas noches. Es una lapa que nos va a acompañar el resto de nuestros días y, en plan secreto, es una pelma. Así que como tomar decisiones es complicado, lo mejor es no tomarlas, dejar que las cosas pasen solas y quizá así, la duda se acabe yendo a ocupar otra mente incomprendida.




MLW.

lunes, 13 de abril de 2015

La organización del todo

Hace tiempo entendí que hay cosas imposibles de entender. Que nunca es todo o nada y que existen mil maneras de afrontar las cosas.

Me he dado cuenta de que hay personas fuertes. Personas capaces de sonreír ante las peores noticias. Optimistas que se levantan estando seguras de que será un buen día.

Luego están las personas más débiles. Personas que necesitan estar rodeadas de gente y que si alguna vez necesitan estar solas solo es para que nadie les seque las lágrimas ni les diga las coloquiales frases de ánimo. Se buscan la auto ayuda. Son personas alegres pero sentidas, de esas que cualquier mala noticia es una catástrofe y que construyen best sellers a partir de simples sucesos.

Y luego hay un tercer tipo de personas, yo las llamo las silenciosas. Son personas aparentemente fuertes, que pueden con todo. Personas que le plantan cara a todo lo que pasa, o al menos lo intentan. Lo peculiar de estas personas es que tienen un núcleo débil. Aunque no lo sepan necesitan estar rodeadas de gente para así poder plantarle cara al mundo y solo cuando están solas se vuelven débiles.

He entendido que en esta escasa variedad se organiza toda la gente que existe. Conozco personas de todo tipo, fuertes, débiles y silenciosas pero me he dado cuenta de que ese silencio acaba extendiéndose poco a poco. Las personas fuertes se acaban debilitando, los débiles acaban cogiendo fuerza y los silenciosos.... Estos simplemente se mantienen durante un tiempo indefinido, tiempo que yo he llamado transición, que es el periodo que hay desde que detienen las sensaciones hasta que se dan cuenta de que tienen algo que también late.

MLW