martes, 31 de enero de 2012

"Tempus Fugit"

Y es así como comienza todo, con una mirada, con una sonrisa e incluso con nada. Es así como reacciona la gente ante los estímulos, como a veces los reconoce y otras pasan totalmente desapercibidos. Sales a la calle y contemplas alrededor a todas las personas que se encuentran. Caminan, miran al suelo, al cielo, se saludan, se esquivan, y lo que no saben es que quizá algún día esas personas lleguen a encontrarse. Es como un contacto secundario que jamás serás capaz de prever. Y es así como sucede, como el dia menos pensado te miras al espejo y eres una persona completamente nueva, comprendes entonces que has cambiado, que a esas personas que esquivabas, ahora saludas, que aquellas a las que saludabas ahora esquivas, que ya no miras al cielo, sino que observas el suelo para no tropezar y es así como en menos de un millón de segundos, has dejado de ser la persona del espejo.

Que simple que es la vida, como podemos ser capaces de ser otros con un simple tinte, una operación o simplemente viendo una foto. No somos nada complejos, solo somos el resultado del tiempo, su obra maestra. Juega con nosotros a su antojo, nos cambia, nos transforma e incluso nos hace daño. Nos quita lo que mas queremos y nos engaña. Sin embargo también tiene cosas buenas, el tiempo nos hace crecer, madurar, convertirnos en lo que un día llegaremos a ser. Nos hace reconocernos, no volver a errar y sobre todo, nos regala lagrimas, seguidas de sonrisas, nos brinda tristezas, seguidas de alegrías y es así como nos hace fuertes, capaces de resistir al propio tiempo.

El tiempo se escapa entre las manos, dura eternamente pero no siempre disponemos de él, lo vivimos, siempre con cautela y en ocasiones al máximo. Es impredecible, jamás sabrás de cuanto vas a disponer, ni si estará cuando mas lo necesites.

El tiempo puede durar un segundo y ese segundo ha de ser recordado en el tiempo.

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