lunes, 22 de noviembre de 2010

Yo te lo cuento y tu no me crees, cierra los ojos, dime que ves...

He aprendido que los "para siempre" no existen. Que nada dura eternamente, que todo nace y muere, rie y llora. Lo cierto es que en poco tiempo me he tenido que ver forzada a entender demasiadas cosas, a crecer y ver lo que esta y no correcto. A enfrentarme a mis miedos y a soportar muchas cosas que cargan en la espalda. Es verdad que todos nos equivocamos, que todos cometemos errores, pero hay algo que nos penetra en la cabeza y nos hace darnos cuenta de todo lo que nos rodea, un hasta nunca. Esos son diferentes, porque... ¿Qué supone que alguien te diga que no quiere saber  nada mas de ti? Supone un adiós, muy lejos de un nos vemos luego, significa que ya no eres nada, ni nadie.. que no existes o por lo menos no quieren que existas. Es como dictar una sentencia... como perderlo todo. Hay algo que es peor que sentirse mal, decepcionada... y es sentirse humillada, ser el centro de atencion y no por una virtud, sino por aquello de lo que ahora todos te tachan. Resulta muy triste, y al mismo tiempo frívolo... querer olvidar a alguien con tanta fuerza que pueda llegar a doler. Aun así pienso que es la unica forma de darnos cuenta de quienes somos, y quienes son aquellos que nos rodean. Hay algo que me empieza por los pies y termina en el cerebro, una sensacion agobiante que me destroza los sentidos. No se si he hecho lo correcto... pero se que no me siento bien. Aun así ha sido tu elección... desaparecer para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario