Miró a su alrededor y comprendio que no existia. Por un momento se encontraba inmersa en una nube blanca que no le dejaba ver el mundo, se sentia tan apartada, tan por debajo de ese sueño. Entendio que la vida se vivia por esos segundos que dejaban sin aliento por cada tic tac de la manecilla del reloj. Por cada abrazo y cada lágrima, por cada respiro y cada suspiro.
Por cada beso, por cada grito, por todos aquellos que un dia nos hicieron reir, y por todos los que nos hicieron llorar aunque fuera de alegria. Por los que nos pusieron baches en la vida y a traves de los cuales hemos conseguido hacernos fuertes, y por aquellos que nos dieron la mano tras habernos caido.
Por los dias tristes, lluviosos en los que nos quedamos en casa para observar por la ventana el ruido de las gotas al chocar contra ella. Por los dias soleados que nos cegaron los ojos al mirar al cielo. Por él, esa persona que nos ofreció tranquilidad con tan solo una sonrisa, por ella, quien nos acarició y nos hizo sentir queridos. Por los dias que ya han pasado y que hemos dejado atrás. Por el futuro, imprevisible y con muchas ganas por delante. Por esas sonrisas que nos hicieron sonreir y por esas lagrimas que nos hicieron derramar litros de lágrimas. Por nosotros, los que todavia conseguimos formar una vida y construirla dia a dia superando los problemas. Por ellos, esas personas que nos ayudan a formarla y que evitan que nos caigamos una vez tras otra. Por todos los que nos miramos al espejo cada mañana y nos intentamos convencer que lo malo tiende a mejor...
Por cada susurro, cada ojalá, cada meta, cada proposito, cada sueño...
Por toda una vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario