jueves, 20 de mayo de 2010

El tiempo es tan solo un suspiro

Cada dia es una rutina, El lunes nos levantamos de la cama, pensamos que estariamos mejor durmiendo, nos lavamos la cara para hacer trasparentes nuestros ojos, desayunamos, cojemos la mochila y nos vamos a clase. Todo forma un circulo vicioso que se repite una y otra vez. El martes, volvemos a repetir la misma accion del lunes al levantarnos, sin embargo la cara es diferente, hemos pasado el lunes, el principio de la semana, el dia mas duro de todos, aun asi, sigue siendo igual que el anterior, desayunar, mochila, clase. El miercoles ya cambia un poco, es la mitad de la semana lectiva, nos levantamos con las mismas ganas que el martes y el lunes, osea ningunas, sin embargo al ir a lavarnos la cara, observamos algo, y es que una pequeña sonrisa empieza a dibujarse en la cara, los ojos ya no estan tan tupidos, y hasta la mochila nos pesa un poco menos, sin embargo sigue siendo miercoles otro duro dia, en el que desayunar, mochila y clase. El jueves, el jueves es como el dia de antes de un viaje, estamos euforicos porque al dia siguiente dejaremos las mochilas apartadas, desayunaremos tarde y dormiremos maas, el jueves es el dia de preparacion, la sonrisa ya casi es perfecta, el entusiasmo es mayor que aquel lunes en el que nos levantabamos con ganas de volvernos a acostar, sin embargo, despues de lavarnos la cara vuelve a pasar lo mismo, desayuno, mochila y a clase.

Pero por fin, por fin llega el viernes, ese dia, el dia mas esperado de toda la semana. Ese dia es diferente, como si no tuvieramos que levantarnos, desayunar, e ir a clase. Ese dia al mirarme al espejo mi sonrisa es completa, de oreja a oreja, mis ojos estan descansados y la mochila a penas pesa. El dia me parece el mejor del mundo, ya este lloviendo, nevando o granizando. Cojo la mochila y voy a clase, solo hay una cosa mala que los viernes tienen, y es que las horas se pasan mas lentas que el lunes, martes o el miercoles que ya habiamos pasado. Sin embargo, cuando son las 2.15 y suena el timbre, la sonrisa se descoloca de mi cara, bajo corriendo las escaleras como si me fueran a premiar al llegar fuera, y bueno, al llegar fuera no me dan ningun premio, no hasta que llegan las 5, o las 4.30, en ese momento recibo el premio mas feliz e importante de todos, ese que estoy esperando durante todos los dias, da igual que el lunes no me haya podido levantar, que el martes me haya tropezado o que el miercoles haya suspendido un examen, porque cuando llega el viernes todos los males se esfuman, solo hay espacio para una sola personita, para la alegria y no la tristeza, solo queda hueco para ti. Porque si algo vale la pena de todos los dias de la semana, es que se que al dia siguiente ya queda un dia menos para acabar y poder recibir ese premio de cada viernes. Poder disfrutar de un momento junto a el y poder olvidarme de todo.

Vale la pena esperar si al final de la espera, puedo estar junto a ti. Te quiero(L)

Laura 

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